en colaboración con las comunidades autónomas

Anexo 5. Aglomerados “tableros de madera”

volver

Los tableros de madera o aglomerados son productos a base de madera presente en diversos formatos (chapa, viruta, partícula), en los que predomina la superficie sobre el espesor. En general se pueden clasificar en:

  • Tableros de madera maciza. Son aquellos que se obtienen, directamente, de la corta, en diferentes formas, de los troncos de los árboles. Están fabricados a base de tablas o listones unidos entre sí (por machihembrado, por encolado, etc.).
  • Tableros derivados de la madera o tableros manufacturados. Están compuestos por elementos de madera de varios tamaños, desde chapas hasta fibras, que se mantienen unidos por medio de adhesivos químicos añadidos o por enlaces químicos “naturales”. Pueden ser:
    • tableros de chapas de madera encoladas como los llamados tableros contrachapados y los tableros laminados dependiendo de que las fibras formen un ángulo o sean paralelas,
    • tableros de partículas, formados por partículas de madera y, en algunas ocasiones, otros materiales en forma de partículas, como cáñamo, lino, bagazo y similares, todo ello prensado y con calor,
    • tableros de fibras de diferentes densidades: duros, con una densidad entre 800 kg/cm3 y 1000 kg/cm3 en los que la compactación se realiza con adhesivos en seco o por vía húmeda; de densidad media (FDM), entre 600 kg/m3 y 800 kg/m3 en los que las fibras se compactan con adhesivos en caliente; de fibras-cemento, formados por fibras de madera aglomeradas con cemento hidráulico,
    • tableros mixtos, formados por combinaciones de tableros de madera y una capa central de un material distinto a la madera o tableros compuestos con un alma de vidrio, corcho aglomerado, espumas sintéticas, etc., con propiedades, generalmente, aislantes térmicas o acústicas.

 Los principales productos utilizados para la fabricación de aglomerados son:

  • Madera en forma de chapas, listones y tablas; tableros de partículas, virutas, fibras o tiras de madera.
  • Adhesivos y aditivos. Dependen del tipo del tablero y de su aplicación. Los más utilizados son: Urea formol (UF) para interiores, Urea - melamina formol (MF) o Fenol formaldehído (PF) para exteriores. Últimamente se están introduciendo los de isocianato (MDI, PMDI). Los adhesivos pueden incorporar aditivos: ceras para aumentar la repelencia a la humedad; retardantes del fuego; insecticidas y fungicidas para mejorar la resistencia a los insectos y hongos xilófagos, respectivamente, y endurecedores (para mejorar las prestaciones del adhesivo).
  • Recubrimientos. Los recubrimientos se emplean principalmente para el ennoblecimiento de los tableros de partículas y de fibras. Se pueden clasificar en:
    • chapas de madera natural (dan lugar a los denominados tableros rechapados)
    • recubrimientos plásticos (dan lugar a los tableros recubiertos):
      • papeles decorativos impregnados con resinas: están constituidos por un papel de diferentes gramajes que se impregna con la resina (melamina habitualmente),
      • laminados de baja y alta presión: normalmente están constituidos por tres capas: una capa superficial de protección de la resina utilizada, un papel intermedio impregnado con la resina utilizada y una capa inferior de mayor espesor integrado por una (o varias capas en los de alta presión) de papel kraft impregnado con resina fenólica. Se pueden utilizar resinas de melamina, polyester o acrílicas - melamina, siendo la más habitual la de melanina,
      • laminados de PVC: se obtienen a partir de mezclas homogéneas de resina (PVC, policloruro de vinilo), estabilizantes, lubricantes y otros productos en formas variables como cargas, pigmentos, agentes contra golpes e impactos, estabilizantes a la luz, ignifugantes, etc.,
      • lacas y barnices: a base de resinas alquídicas o de aceites secantes, resinas nitrocelulósicas, resinas de poliuretano (isocianatos), etc. con disolventes orgánicos (tolueno, xileno, hexanos, heptanos, etc.).